Por: Samuel Vasco B.
El Ecuador llora la partida de uno de sus más emblemáticos líderes políticos. Rodrigo Borja Cevallos, expresidente de la República entre 1988 y 1992 y figura señera de la socialdemocracia ecuatoriana, falleció este 18 de diciembre de 2025 en Quito a los 90 años de edad, dejando un profundo legado en la vida institucional y democrática del país.
Una vida dedicada a la política y al pensamiento
Rodrigo Borja Cevallos nació en Quito el 19 de junio de 1935. Abogado, jurista, académico y politólogo de formación, cursó sus estudios en la Universidad Central del Ecuador, donde obtuvo tanto la licenciatura como el doctorado en Jurisprudencia. Desde joven destacó por su rigor intelectual y su compromiso con la democracia y los derechos humanos.
En la década de 1960 inició su carrera política, que abarcó más de seis décadas. Fue uno de los fundadores del Partido Izquierda Democrática (ID), fuerza política de inspiración socialdemócrata que se consolidó como un actor clave en la política ecuatoriana moderna. Antes de ser presidente, también se desempeñó como diputado al Congreso Nacional.
Gestión presidencial (1988–1992): Democracia y justicia social
Borja Cevallos asumió la Presidencia de la República el 10 de agosto de 1988, tras una campaña centrada en el respeto a la institucionalidad, la justicia social y el fortalecimiento de la democracia. Gobernó hasta el 10 de agosto de 1992, en un periodo marcado por retos económicos, tensiones sociales y la necesidad de consolidar la gobernabilidad en un contexto latinoamericano complejo.
Su administración se distinguió por:
Defensa de las libertades civiles y políticas, con un firme compromiso con la independencia de poderes y el pluralismo democrático.
Campañas de alfabetización y educación, movilizando recursos públicos hacia la formación de jóvenes y comunidades rurales.
Reconocimiento legal de la tenencia ancestral de tierras indígenas, con la entrega de títulos de propiedad a comunidades históricamente marginadas.
Promoción del diálogo social y pacificación interna, incluyendo la desmovilización de grupos armados y la búsqueda de soluciones pacíficas a conflictos internos.
Estos logros, aunados a una postura firme frente al respeto de los derechos humanos, consolidaron su imagen como un mandatario que priorizó la cohesión social y la inclusión.
Perfil humano: más allá de la política
Además de su carrera pública, Borja fue un intelectual respetado, autor de numerosas obras de análisis político y doctrinas sobre democracia y justicia. En sus últimos años se dedicó a la elaboración de la “Enciclopedia Política”, obra de referencia académica que recoge conceptos y teorías sobre sistemas políticos y ciudadanía.
Su vida humana estuvo marcada por una reputación de integridad, reflexión profunda y una constante búsqueda del bien común. Fue reconocido, tanto dentro como fuera del país, con doctorados honoris causa en universidades de Europa y América por su aporte al pensamiento político y social.
Repercusiones y homenajes
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, el presidente de la República, Daniel Noboa, declaró tres días de duelo nacional, indicando que Borja “estará para siempre en la memoria del Ecuador” y expresando sus condolencias a familiares y seres queridos.
La bandera nacional ondeará a media asta en edificios públicos durante este periodo en señal de reconocimiento a la trayectoria de uno de los líderes democráticos más respetados de la historia republicana.
